Resolviendo neurodudas: ¿Qué hacer con la medicación del TDAH en verano?

«Si un hombre comienza con certezas, terminará en dudas; pero si se contenta con comenzar con dudas, terminará en certezas«

Francis Bacon (1561-1626), filósofo y escritor

Durante nuestra actividad en las consultas de neuropediatría gran parte del tiempo lo pasamos resolviendo las mismas dudas que les surgen a diferentes pacientes. La respuesta no siempre tiene que ser la misma porque hay muchos factores individuales que pueden influir, pero sí podemos dar unas pautas generales derivadas unas veces de la evidencia científica y otras veces derivadas de la experiencia. Con el fin de resolver ese tipo de dudas he decidido empezar una serie de posts que voy a titular «Resolviendo neurodudas». Espero que resulte de utilidad.

Para empezar esta serie de posts voy a empezar con una duda que nos hacen muchas veces las familias en estas fechas: «Doctor, ¿qué hacemos con la medicación en verano?¿se la quitamos?». Seguro que si tenéis algún hijo con TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) en algún momento habéis hecho esta pregunta. La respuesta, como para casi todo en medicina debe ser «depende». Me explico:

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que el TDAH es un trastorno que ocurre 365 días al año. Hace unos años era muy frecuente que se pautase la medicación sólo de lunes a viernes y de septiembre a junio. Esto es debido a una visión muy limitada de lo que es el TDAH y la repercusión que puede tener en la vida del paciente. Es cierto que en algunos casos la principal repercusión que tiene el TDAH, y por tanto el motivo para pautar medicación, es la repercusión a nivel académico, debido a las dificultades de atención principalmente en el colegio o instituto. Sin embargo, la sintomatología hiperactiva-impulsiva va a aparecer durante todo el día, incluidos fines de semana y vacaciones, y la propia falta de atención también puede repercutir de manera significativa en el día a día, no solo a nivel académico sino también a nivel social y familiar.

Recuerdo una familia que me dijo en una revisión en septiembre «doctor, estábamos deseando que llegase el colegio para poder volver a darle la pastilla, el verano ha sido terrible». Son este tipo de comentarios los que nos tienen que hacer pensar que la repercusión del TDAH va mucho más allá de lo académico.

Entonces, volviendo al principio: ¿hay que quitar la medicación en verano? Va a depender de la repercusión que el TDAH tenga en la vida del paciente. Si la principal repercusión es a nivel académico, y no tiene problemas en el día a día a nivel personal, social ni familiar, se podría suspender la medicación en verano y reiniciar una semana antes de empezar el curso. Si por el contrario, al quitar la medicación se nota un empeoramiento significativo en la conducta o a nivel anímico, es recomendable seguir tomándola, pudiéndose en este caso disminuir algo la dosis, siempre de acuerdo con el neuropediatra o psiquiatra que trate al niño.

Eso sí, tenemos que tener claro que NO es necesario suspender la medicación. No se hacen «descansos de medicación» porque sea malo tomarla tanto tiempo seguido, sino porque sólo hay que tomarla cuando haga falta.

Espero haber ayudado un poco con este post. Si queréis que responda a alguna duda en concreto podéis hacer las preguntas en los comentarios.

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