¿Terrores nocturnos o pesadillas?

«Sólo porque tengas una pesadilla no significa que dejes de soñar»

Jill Scott, cantante (1972-)

Las pesadillas y los terrores nocturnos son parasomnias, es decir, eventos que ocurren durante el sueño acompañados de actividad motora y o psicofisiológica. A menudo se confunden, pero existen algunas diferencias entre ellos. En este vídeo explico cuáles son las diferencias más importantes

¿Qué son los terrores nocturnos?

Los terrores nocturnos son parasomnias en las que el niño se incorpora en la cama y, con los ojos abiertos, grita enérgicamente, muy asustado, con sudoración y taquicardia. Durante el episodio el niño está dormido, por lo que es muy difícil consolarle. A menudo cuando uno de los padres se acerca, en lugar de calmarse se aleja asustado, rehuyendo el contacto. Estos episodios pueden ocurrir desde el año de vida hasta los 12, pero son mucho más frecuentes en niños entre 5 y 7 años.

Ocurren en la primera mitad de la noche, coincidiendo con las fases de sueño profundo. No se sabe exactamente por qué se produce, pero es mucho más frecuente en situaciones en las que hay una privación de sueño (el niño duerme menos de lo que debería). En estos casos, el niño entra en un sueño muy profundo y parece que «le cuesta salir» de ese sueño profundo. Es muy difícil despertarle durante el episodio y al día siguiente no se suele acordar de nada.

El único tratamiento necesario suele ser la higiene del sueño: Dormir un número de horas suficiente, evitar actividades estresantes al final del día, evitar el abuso de pantallas, y realizar un ejercicio físico regular, a ser posible al aire libre. Sólo en casos excepcionales puede ser útil la medicación.

¿Qué son las pesadillas?

Las pesadillas son también parasomnias, pero ocurren en el sueño REM, por lo que son más frecuentes a la mitad o final de la noche. Son ensoñaciones desagradables con contenido amenazante (Persecución, agresión…), en los que el niño se muestra intranquilo o asustado, con llanto débil o quejoso. Cuando se le despierta se suele tranquilizar con facilidad al ver que era un sueño, pero a veces desencadena un miedo a volver a dormirse.

Ocurren en la misma franja de edad que los terrores nocturnos, y se relacionan con situaciones adversas que han ocurrido durante el día. Si son muy recurrentes y siempre con la misma temática, es recomendable que el niño sea valorado por un psicólogo.

El tratamiento también incluye la higiene del sueño, siendo útil a veces realizar técnicas de relajación al final del día. También es importante tratar de identificar una causa para poder retirarla (por ejemplo, evitar ver películas de miedo o videojuegos violentos)

Para acabar…

Si tenéis dudas, o queréis que haga algún vídeo sobre algún tema en concreto, podéis ponerlo en los comentarios.

¡Felices sueños!

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: